Taktika Berri es un restaurante vasco excepcional, con auténticos pintxos de San Sebastián, servidos en una amplia y transitada barra. Julián y su familia dejaron San Sebastián, para abrir el primer bar de comida vasca en Barcelona.
El restaurante acaba de ampliar su comedor, y ahora dispone de una zona más relajada y amplia para grupos o privados. Aproveche el tiempo de espera antes de entrar al comedor, para disfrutar en la barra saboreando de los pinchos y montaditos típicos de San Sebastián, los revueltos y tortillas, o los platos cuchara, como el Gure Txokoa, plato caliente consistente en gamba pelada y cocida, ajo picado, guindilla y seta troceada, colocado en una tartaleta bien mezclado con un poco de huevo escalfado y perejil picado. También el hojaldre con chistorra, el mejillón relleno, el lomo empanado, la tortilla de bacalao, las pochas, pimientos del piquillo, las anchoas al ajillola, la merluza rebozada, la tarteleta de txangurro o la ensalada de bonito picante. Imprescindible reservar con días de antelación.
Por la amplia barra pasan cientos de pinchos cada día, en su mayoría calientes, por lo que resulta difícil decir cual sería el mejor. Especial mención la tortilla de bacalao, el revuelto de pimiento, el revuelto de hongos, la merluza rebozada, el lomo empanado, la guindilla con anchoa y aceituna, o la ensalada picante de bonito. Para beber, pruebe la auténtica sidra Celaya o los txakolís Etxaniz y Rezabal traídos del País Vasco, como todos los ingredientes con que Carmen, su hija y el resto de cocineros, preparan los montaditos y pintxos.
Aproveche para probar alguno de los vinos que ha escogido Julián en la carta de Riojas de Álava, como el de la casa, que es un cosecha de la Rioja alavesa. Entre los platos de mesa se encuentran el confit de pato, el chuletón, el rape a la plancha y el excelente tronco de merluza, que es la especialidad de la casa y del que fueron pioneros en Barcelona. También primeros diferentes según temporada, habitualmente de legumbres. En el restaurante Taktika Berri también llama la atención por la manera en que Julián, Carmen y su hija María se dirigen a la gente, con un trato familiar y amable.